"Un Campamento de Fábula " (C.R.E.O-05)

Para los mayores:

(Alex, Albache. Albaeme, Lucí, Aída, Diego, Arancha y Miriam)

¿Qué podríamos decir de nuestros mayorcitos? Pues bien, se me ocurren mencionar unas cuantas cosas que pudimos ver aquellos días en Sigüenza.
Alex maxote hay que comer menos tío, aunque nos ganaste a Edu y a mi porque estábamos a dieta, a ver que te vas a pensar, jejeje.
Y esta Albita M que comía tan mal, menos mal que descubrió que el limón no sólo sirve para hacer fanta y se le puede echar a las comidas que no le gusten, es una buena forma de engañar a las papilas gustativas ¿verdad? Bueno y sus queridisisisimas Alba H y Lucí que la tenían que dar de comer haciendo el avioncito, jeje. Me he cebao contigo Alba, y eso que luego os portasteis mu bien durante tol campa, aunque no se si podrán decir lo mismo Juancar y Graciela pero supongo que sí ¿no?
Y luego Miriam que estuvo tol campa entre Pinto y Valdemoro, eso si, les enseñó a los chavales a jugar al fútbol porque vaya recitales que daba cada tarde a la hora de la siesta, jeje.
No querría olvidarme de Diego el “cachas” que las debía volver a todas loquitas, toavía no estás tan fibroso como yo pero vas por buen camino. Para estar tan cuadrao como el Calleja aún te quedan unos cuantos años, pero cada cosa a su tiempo.
Y esta Aída que por meterse con los chicos la calaron enterita en el río, y llega el día de los padres y deja que calen también a su madre, eso es amor a una madre y lo demás tontería. También recuerdo aquellos esguinces de 10 minutos que milagrosamente nuestro querido médico San Santi, no no estoy tartaja, lo que pasa es que tendría que ser santo, porque hizo unos cuantos milagros con los famosos esguinces, y eso no lo hace cualquiera.
Por último mencionar a Arancha que empezó un poco asín como con miedo pero anda que al final se lo pasó poco mal en Peregrina y el resto de campa.

Pero de este grupo yo con los que me quedo son con Juancar, y esas broncas que le echaba al pobre luisito que hacía esas muecas raras, le daban yuyos o algo así, jeje, y el “aquí huele a toraco” de Graciela, que aunque sólo los mayores tuvieron el privilegio de presenciarlo en directo, según contabais fue una escena divertida y peculiar.

Para los que no son ni grandes ni pequeños

( Laura, Albert, Alfonso, Cristina, Vanesa, Pablo, David, Jaime)

Ese grupo de Estelita y Jorge que para mi eran los que menos guerra daban, aunque sería porque me pillaban lejos de mi mesa al comer también es verdad.
El caso es que el grupo estaba formado por el figura de Pablo, que era el comodín del público, siempre que hubiera que decir algo en alto, nadie se atrevía y de repente Pablo nos deslumbraba con una brillante actuación.
Jaime y David se pasaban el día entero pegándose en la habitación (amistosamente) hasta que por hacer el burro, jeje, pues un día se lesionó David y se quedó sin ir de marcha a Pelegrina , que listo el tío que no anduvo, aunque bueno seguramente él hubiera preferido andar antes que quedarse todo el día sólo y aburrido en los Josefos.
También estaba Albert que demostraba, junto con Miriam, quienes eran los que manejaban el cotarro jugando al futbol.
Cristina y Vanesa, amigas inseparables, consiguieron adaptarse al campamento y disfrutaron al máximo con los demás de su grupo. Y Laura que pilló el último día buena llorera, con lo contenta que estuvo el resto de los días, eso demuestra que se lo pasaría bien esos días ¿no?
Como monitores estaban Estela, alma mater del campa, que en todo momento se encargaba de dar ánimos a los que estaban tristes. Este año no te dejaron hacer de guía el día de la marcha ¿verdad? Será por eso que llegaron bien, jeje. Y Jorge que de repente se presentaba en el campa y se encargaba de que la gente se lavara los dientes, incluso cedía su propia pasta de dientes, que buen monitor, jeje.

 

Para los medianos:

(Carmen, Laura, Marta, Alex, Guille, Manu, Iván)

Con los monitores tan majos que les tocaron como no iban a ser ellos igual, alborotaban en la comida, ayudados por los del grupo de al lado que también eran finos, pero por lo demás no existe queja alguna de ellos. De hecho el día de la segunda excursión fueron los que mas anduvieron pero pudieron observar con sus propio ojitos lo gran pueblo que es la Olmeda de Jadraque.

En el grupo teníamos a Carmencita que comía a piñón fijo, sin dejar de hablar, no vaya a ser que hubiera algún cotilleo en el campa que no pudiera contarlo por culpa de la comida, era como “radio patio” informando las 24 horas del día. Laurita no dejaba de reírse, algún día pensé que podría hacerlo de alguien en especial pero ya descubrí que lo que tiene es un muelle en la boca que hace que esté todo el día sonriendo, jeje, es broma ehh a ver si alguno se piensa que es verdad y se enfada conmigo. Martita empezó un poquitín alicaída el campa, que no quiso ni ponerse esas rastas de moda que molaban mogollón el primer día, pero pronto se animó y paso a dar guerra también como la que más, jeje.

Bueno me toca hablar de los chicos, menudos piezas, Guille el primero, por las noxes que suele ser cuando los niños duermen como angelitos, su mente planeaba hacer alguna trastada al día siguiente, jeje, pero no era el único porque Alex bajo esa carita de niño bueno, había un trasto, menos mal que dándole un plato más de comida se nos quedaba quieto un rato, pero mae mia que guerra con Iván que no paraban en las comidas, que si me da que si doy… El caso es que Manu que estaba con ellos como comía muy bien no teníamos problemas con él, sólo en los desayunos porque no tuvimos el menú americano de Huevo frito con beicon, entonces se le notaba triste, jejeje.

Vaya como os he puesto a todos en un momento ehh, que bien esto de escribir de los demás, el caso es que aunque diga to esto no se portaron nada mal y además María y yo nos lo pasamos mu bien con ellos.

Sigüenza - Josefinos (2005) Ver Album