El retorno del Cid (C.R.E.O-06)

Todos aquellos que piensen que un campamento como el nuestro dura siete días está bastante equivocado. Un campamento como el nuestro dura prácticamente un curso entero. Vamos, igual que cuando vosotros, los niños, y algunos mayores empezáis allá por septiembre el curso, un poco con desgana después de las vacaciones, y pensando que el final de curso está lejos todavía. Y cuando menos te lo esperas llega la primera evaluación, la segunda, y el final del curso, con sus exámenes y sus correspondientes notas, unas mejores que otras, ¿verdad?


Pues así de largo es un campamento, que empieza allá por septiembre y poco a poco vamos pasando los días, con nuestras evaluaciones (encuentros donde vamos poniendo en común los mayores todo aquello que hemos pensado), y por supuesto con nuestros exámenes finales que son esos siete días que todos vivimos juntos, y que, como a vosotros, también a nosotros se nos pone una nota final. Nos la ponemos nosotros, nos la ponéis vosotros, los peques, y nos la ponen vuestros papás también,... ¿Sabéis cual es la nota que nos han puesto este año entre todos? Bueno, espero que lo digáis vosotros, igual hasta hemos suspendido...


Pero eso un campamento dura casi un año, y al final, después de buenos y malos momentos, que siempre los hay, solo nos quedamos con el final, con esos siete días que compartimos juntos, los mayores, los peques, y al final del todo, los papás.


Pero durante todos esos días en que estamos preparando todo, pasan por nuestras cabezas, a parte de muchas ideas, muchas imágenes de niños y niñas que ya conocemos, y pensamos en cómo pillar a Pablo en una prueba (y nos supera la prueba) o como poder hacerle una jugarreta a las dos Albas y a Luci, y así, pensando en casi todos vosotros, en los que ya conocemos y en los que esperamos que vengan nuevos, vamos preparando catequesis, juegos, pruebas, comida, y todo a partir de un tema. Este año ha sido “El retorno del Cid”, otros años han sido otros (“Un campamento de fábula”, “En busca del arco iris”)


Este año, una vez más hemos conseguido nuestro propósito, hacer retornar al Cid, que había sido desterrado, e ir completando las etapas marcadas en el mapa que había enfrente a la puerta del comedor. Y como todos sabéis, el Cid estuvo con nosotros la última noche, eso sí, con sus gafas de sol y su sombrero de paja, y ese caballito que más parecía sacado de una feria, je, je,... pero estuvo bien, ¿no?. Para Cristina, esa llegada del Cid estuvo mejor que para otros, porque le toco el regalito de la macedonia, aunque seguro que lo usa más su hermanita Alicia, que le hace falta tomar mucho Coca Cao.
Y ¿qué me decís de la cena del sábado? En casa diciéndoos siempre que uséis los cubiertos, y para una vez que os podéis comer el pollo con las dos manos, resulta que a “Miss Supermegapija” Virginia, le daba no sé qué partirlo a dos manos.... Ahí acertasteis las mayores, y espero que no te enfades, Virginia, que te queremos un montón, y ahí tienes a tu hermano, que hasta la macedonia se la comió con la mano.


Bueno, parece que estoy contando el campamento al revés, pero así voy a seguir.
Un palo lo que nos encontramos el viernes a la vuelta de la marcha, eso de que nos destrozaran las aldeas no estuvo nada bien, pero, por si no os distéis cuenta, ese día os lo curasteis muy bien, y en un plis plas estaban todas mucho mejor que el día de antes, a pesar de estar cansados de andar y de comprar regalicos por Sigüenza.


La marcha del viernes,... enhorabuena a los peques (Alica, Bea, Viki, Carlos, Alejandro, Daniel, Ana, Lidia, Dunia, Isabelita) que estuvisteis como unos campeones, aunque visto foto y parece que van tirando de vosotros, je, je,.. pero seguro que os dio mucha alegría encontraros con los mayores en Pelegrina. La verdad es que cuando falta alguno en el campa, se os echa de menos (sobre todo nos pasó a los monitores el domingo, cuando ya no estabais ninguno de vosotros), y el encuentro siempre es más feliz. Y las peques echaron de menos a “Miss Guardería” Aida, y a muchos más,...


De todas formas, el grupo de mayores, el de Juancar,...¡¡¡qué peligro tenéis, majos!!! Aunque nos caéis muy bien, eh, y esperamos veros otros años, y más mayores, aunque eso sea con más “peligro”, je, je,...


Y del grupo de Ángel... ¿qué me decís? Mucho megáfono y mucha historia, pero alejó la aldea del centro del campamento, y eso que estaba rodeado de niñas... Esas sí que tenían que tener peligro, Mirem, Paula, Beatriz, Lidia S., Lidia U., María, Teresa Ana C. y Rut (bueno, Rut no tiene mucho peligro, aunque hay que conocerla bien, que se fija mucho y no dice nada,...el día que se suelte, no quiero pensar la que nos espera.... Lo que no sé es si la planta que colocaron en la aldea se les secó, o se está haciendo grande... el próximo año lo veremos.


La marcha del martes creo que fue mejor, eso de ir por grupos está bien, una de las cosas que se pretende es eso, hacer grupos pequeños, para después hacer uno grande, y creo que lo estamos consiguiendo,... ¿ o no? Además fue más corta. De todas fromas, este año habéis tenido la suerte de volver en coche algún día, y eso descansa mucho, eh,... para que veáis que no queremos machacaros del todo, solo lo suficiente para que no deis mucha guerra por las noches.


Ahora que el que mejor se lo ha pasado ha sido Santi, el médico, este año solo ha tenido que gastar tiritas para los arañazos y poco más, así que buena vida para el médico, aunque se nos escapó un día a Teruel, eso sí, a hacer una guardia y a trabajar para el campa, que en esa guardia que tuvo, todos los monitores, curas, cocineras nos sacamos el titulo de “Manipuladores de alimentos”, ah, y seguro que las mamás de los turolenses, Iván V., Adri, Alex y el otro Iván se pasaron a preguntar por sus niños, muy preocupadas, je, je,.. como si Estela y Edu no los supieran cuidar bien. ¡¡Ay estas mamás que no se fían de nadie!!


Y del grupo más internacional, ¿qué se puede decir? Sí, el de Raquel y Jorge, con dos ecuatorianos Geovanni y Mauri, una de Setiles, Cristina, que vete tu a saber donde está eso, y sobre todo el “SuperLuis”, que es como las lagartijas, que le cortas el rabo y sigue moviéndose...
Bueno, creo que me estoy alargando .... un “A por ellas.... oe” para Meche y Amalia, que nos prepararon la comida, cuando ya casi pensábamos que la tendríamos que hacer los curas (bueno, Javi sí que sudo en la sauna de la cocina), sobre todo pelando patatas, aunque la verdadera paliza de pelar patatas nos la dimos en El Pobo entré él y yo, que tuvimos que pelar, cortar y congelar más de treinta kilos de patatas para que pudiera haber para todos los días,..

Aunque los dos mejores detalles del cama de este año, os los perdisteis todos los acampados. El primero fue la llamada angustiada que nos hizo esa tarde a los monitores Ana Heredia, de los pequeñitos, llorando, porque quería volver al campa, porque echaba de menos a todos. El segundo, eso sí que fue un puntazo, fue la actuación de Jorge, el monitor, en el escenario dl grupo Alazán, en la verbena de los camareros que había en la Alameda el domingo por la noche, cantando a dúo con la cantante del grupo una canción del Sabina. Pero tranquilos, que está en fotos.


En fin, que el campamento dura siete días, pero algunos lo empezamos en septiembre, y cada año creo que la nota final la vamos poniendo entre todos, y el hecho de que cada año haya más gente que participe, quiere decir que por lo menos un aprobado se merece el campa. Bueno, un aprobado o más, ¿no? Ya lo veremos en el 2007.


Un beso a todos
J.J

Sigüenza - Oasis (2006) Ver Album